No convirtamos la infancia en un trastorno mental

Leyendo el post La infancia no es un trastorno mental en el blog Pediatría Basada en Pruebas de @Pediatria me entero de algunas posibles modificaciones que se presentarán con el DSM-V. Para los que no lo sepáis, el DSM es el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, en inglés Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, que publica la Asociación Americana de Psiquiatría; y es el documento referencia en la clasificación de trastornos mentales y descripción diagnóstica.

¿Por qué os cuento esto? Pues por que este documento, tal como cita el artículo de Pediatría Basada en Pruebas, aparecen “nuevos diagnósticos que podrían ser extremadamente comunes en la población general y umbrales diagnósticos más bajos para muchos desórdenes existentes”. Y los principales perjudicados van a ser los niños, ya que introduce como trastorno psíquico las rabietas infantiles o reduce los criterios para diagnosticar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad. A efectos prácticos esta situación va a estigmatizar a muchos niños y los hará consumidores de fármacos que los pueden convertir en dependientes.

Como padres habrá que estar muy vigilantes y valorar muy bien las afirmaciones que hacemos sobre el comportamiento de nuestros hijos en las consultas de pediatras, psicólogos y psiquiatras, por que nuestros hijos van a ser examinados a la luz de un nuevo referente que puede hacerlos caer en una espiral que será perjudicial para ellos y nosotros. De todas formas, parece que por lo menos podemos tener esperanza en el criterio de los pediatras de España, me gusta la reflexión final que hace el autor de la entrada, que pertenece al Grupo de Trabajo de Pediatría Basada en la Evidencia (AEPAEPap):

Así que los pediatras tenemos motivos de sobra para estar preocupados. Cualquier comportamiento transitorio anormal puede ser tributario de su correspondiente “etiqueta psiquiátrica”. Estemos alerta. Porque la infancia no es un trastorno mental.

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13 pensamientos en “No convirtamos la infancia en un trastorno mental

  1. ¿Sabes? No me extraña. Desde que me enteré que en los EE.UU. les encantan los niños que no se mueven ni molestan, y que hacen todo lo posible para diagnosticar un TDAH y narcotizar al niño para que se ‘amueblen’, no me extraña.

    Es triste, la verdad.

  2. Mi madre trabajó durante 5 años en una guardería y dice que semanalmente venía una psicóloga que atendía tanto a las profesoras como a los niños. Pues bien, dice que todos la habían tomado con un niño del que decían que era raro porque era más activo que los demás. Mi madre sostiene que era un niño de lo más normal sólo que algo más movido y que sin embargo era separado semanalmente del resto para ser tratado de forma diferente, mientras todos en la guardería criticaban su forma de ser y alertaban a sus padres de su “supuesta conducta extraña”. Y claro, esto te hace pensar en lo cómodo que es para los cuidadores que se queden quietecitos y coartarles sus movimientos y su forma de ser, dejando que sean los padres los que se preocupen por un comportamiento que, depende de quien lo valore, puede considerarse perfectamente normal.

  3. Me ha parecido muy interesante. No obstante, basandome en mi experiencia personal, también tengo que decir que muchas veces los pediatras nos toman a las madres por “locas” cuando le transmitimos preocupación por el desarrollo “anormal” de nuestros hijos. En nuestro caso fué así. Además, mi hija no toma ninguna medicación, cuando son muy pequeños ese test que comentas se lo hacen los equipos de atención temprana, compuesto de psicólogos y logopedas, y siempre dan los resultados con mucha precaución, ya que muchas veces estos se ven alterados por las dificultades que presentan los niños. Los primeros tratamientos que se le dan están basados en estimulación temprana e inclusión en guardería. Efectivamente, las rabietas son parte del desarrollo de un niño neurotípico, pero en ocasiones aparecen conductas agresivas y autoagresivas que hay que vigilar si además van acompañadas de otras señales. En la guardería a mi hija le prestan una atención más individualizada, y no la aislan de los otros niños, más bien es al reves. Es cierto que ella no presenta para nada estas conducatas agresivas, más bien tiene poco contacto con sus iguales. Creo que es importante que los padres siempre estemos alerta y nos guiemos por nuestro instinto tanto como para evitar tratamientos innecesarios como para todo lo contrario que es pasar por alto un problema existente, puesto que las terapias (no hablo de medicinas) tienen muy buenos resultados cuando se inician a una edad temprana. Como padres seguro que somos capaces de distinguir que les va bien o no a nuestros hijos. Tengo que añadir que a muchos de estos niños nerviosos y con muchas rabietas les falta también educación o formación por falta de los padres, pero saber donde está el límite es siempre complicado. Pues eso, que me parece bien alertar a los padres sobre estas cosas pero tmabién me parece justo alertarles de que estos trastornos existen y cuanto antes se intervengan mejor será el resultado y no les vendría mal a los pediatras tomar nota y estar atentos sobre todo cuando a su consulta acuden padres preocupados.
    Gracias por tus aportaciones, siempre interesantes. Un saludo
    María
    http://lalibretademama.blogspot.com

    • Completamente de acuerdo cuando dices: “me parece justo alertarles de que estos trastornos existen y cuanto antes se intervengan mejor será el resultado” Claro que existen, pero hay que tener tanto cuidado en su diagnóstico que personalmente me asusta.

  4. Creo que entre los profesionales ( por la parte que me toca como psicologa) hay de todo, y muchos huimos de las etiquetas y diagnosticos, no solo en la cirnaza de nuestros hijos sino tambien en nuestras consultas.
    Me permito el lujo ( y disculpada mi atrevimiento) de introducir un nuevo elemento a la polemica..¿a quien beneficia esto? Tal vez a las empresas farmaceuticas ?

  5. Brutal… pero creo que es importante también que los padres estén vigilantes. Lamentablemente, mucha gente tiene hijos y espera que se “críen solos” o se deja llevar por lo que le dicen los demás (pediatras, etc.). Habría tanto que decir que creo que jamás terminaría de escribir el comentario… Pero eso, que hay que estar vigilantes.

  6. Justo hoy tuitee un estudio que desvirtua los diagnósticos de TDHA como enfermedad … lo cuál es bueno. A mi me sorprende la celeridad con la que se dan éste tipo de diagnósticos y la facilidad que tienen ciertos facultativos para formular como único remedio posible los tratamientos farmacológicos. Y NO sólo en esto sino en otras enfermedades de origen neurológico … como el caso de mi niño… que le mal diagnósticaron como epiléptico y a quien le estaban sentenciando a una vida de farmacodependiente. Por fortuna nunca nos quedamos con el primer diagnóstico.

  7. Totalmente de acuerdo con Meriluc, todo depende desde que punto de vista se miren estas cosas. Para las familias de niños con TGD, TGC, TDA y otras tantas odiosas siglas, estas medidas son un suspiro de alivio… ojalá las hubiesen tomado antes, porque hay muchos niños sin diagnosticar que sufren mucho, muchísimo tanto en casa como en la escuela porque nadie los entiende… Tranquilos todos, no os alarméis porque existan estas medidas, ya que esto no va hacer que se diagnostiquen niños a diestro y siniestro, sino facilitar el diagnóstico temprano (algo muy importante para evitar es sufrimiento del niño). Por otro lado, para medicar a un niño, tiene que estar muy, muy mal… No sé lo ocurrirá en otros países, sé lo que pasa aquí en España, en Murcia y en mi casa, y os puedo asegurar que conseguir que diagnostiquen al niño es una lucha, en mi caso de 11 años, conseguir que en el colegio público tomen medidas para que le ayuden es una utopía y como bien dice Meriluc, médicos, pediatras, e incluso el tu ex te dicen que la loca eres tú… (quizás por eso es el ex, jejeje). Estoy trabajando en un post sobre el calvario que vivimos muchas familias, me encantaría que lo leyerais, intentaré conseguir que tengáis una visión más global sobre este tema. Un besico.

  8. Cuando yo pienso en como hoy hay etiqueta para todo, siempre comparo en cuando yo era chica… ni me quiero imaginar si me hubiesen llevado a analizar…. Antes también había más tolerancia y aceptación, y los padres trabajan más en educar a los hijos y dejarlos libres y felices. Hoy, con la competencia académica y el mundo a mil revoluciones hay que “tratar” todo…

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